La consulta del Dr. Google

Cuando empecé a escribir este blog, una de mis intenciones era la de aportar a mis pacientes reales una información complementaria a la que les ofrecía en una consulta pediátrica presencial masificada, con pacientes citados cada 8 minutos durante 7 horas y con múltiples “urgencias” metidas sin cita en medio de esa caótica agenda. De allí viene el título de “La Consulta sin Cita”. En tan poco tiempo es (casi) imposible hacer un buen trabajo divulgativo porque la presión asistencial te obliga a ir al grano y dejar lo accesorio para otro día.

Sin embargo, desde hace aproximadamente un año paso la consulta en un sitio con menos demanda y en donde te puedes tomar las cosas con más calma, dar información más detallada y pausada, con lo que parece que este tipo de herramientas complementarias son menos necesarias. De manera que en la actualidad percibo que quienes menos ven esta página son precisamente mis pacientes reales, mientras cada día recibo visitas desde sitios muy distantes, de pacientes virtuales.

Por distintos motivos, la frecuencia con la que escribo es menor de la que me gustaría. Aún así, me sorprende que cada día pasen por aquí unas 1000-1200 personas (estoy muy lejos de la frecuencia de visitas de los blogs pediátricos más populares, pero tampoco está tan mal). También me sorprende la popularidad que han tenido particularmente  3 de las entradas de este blog: los bultos en el cuello, los golpes en la cabeza y las manchas en la piel. Y es que cada día sigo recibiendo consultas (no comentarios, sino consultas médicas) de personas que están preocupadas porque presentan algún síntoma de los que hablo en esos escritos. Y me llama mucho la atención que muchos de ellos ya han sido vistos por su médico o, incluso, varios médicos. Aún así, me plantean su caso solicitando orientación diagnóstica, o preguntando qué deben hacer o a quién acudir. Ha habido situaciones extremas de personas con antecedentes de cáncer o sospecha del mismo, que me piden una opinión sin tener yo ningún conocimiento de sus casos.

Evidentemente agradezco esa confianza, pero también es verdad que este no es el medio ideal para dar información demasiado detallada y mucho menos para diagnosticar cosas. Como excepción que confirma la regla, ciertas consultas dermatológicas con una foto de la lesión por delante, podrían orientarse con mayor certeza.

El buen acto clínico consta de:

  • Un interrogatorio detallado: decían mis maestros de medicina interna en 3er año de la carrera, que una buena historia clínica debería aproximarte al diagnóstico en el ¿75?, ¿82?, ¿93%? de los casos (cada uno le pone el porcentaje que considera, pero de que es fundamental, lo es).
  • Exploración o examen físico: obviamente indispensable y es la mayor limitación que presenta Internet a la hora de dar un buen consejo médico.
  • Pruebas complementarias: eso, son complementarias y luego la parte menos importante del acto clínico. Sin embargo hoy en día muchas veces se actúa más en función de éstas, dejando de lado la historia, la exploración y el contacto con el paciente.
  • Relación médico-paciente: ese concepto subjetivo que puede ser la diferencia entre que todo lo anterior funcione, o no. ¿Y será que la falla del rapport (sentimiento de comprensión mutua) entre médico y paciente podría ser uno de los principales motivos por los cuales tanta gente busca las respuestas con el Dr. Google? Podría ser uno de ellos pero el que considero más importante es la inmediatez de escribir 2 ó 3 palabras en el Google y obtener en “milisegundos” la respuesta esperada.

Pero escribir 2 ó 3 palabras en el Google y obtener esa respuesta puede ser sumamente arriesgado si no se tiene un mínimo conocimiento para diferenciar “el grano de la paja”, cosa que no es fácil para quien no es médico y, además, presenta distintos niveles de preocupación. Voy a poner unos pocos ejemplos de búsquedas en Google que pueden llevar a complicar las cosas, más que a ayudar:

  • Mancha + piel: la primera referencia habla directamente de “cáncer de piel”, mientras que la cuarta se refiere a melanomas.
  • Fiebre + dolor de cabeza: la quinta referencia habla de meningitis, mientras que la séptima y octava lo hacen también sobre meningitis o fiebre paratifoidea, cuando estos síntomas tienen múltiples causas mucho más frecuentes y mucho más banales.
  • Fiebre + vómitos: de las 10 primeras referencias, 2 hablan de “intoxicación”, 1 de meningitis y 1 de fiebre amarilla.
  • Fiebre + vómitos + dolor de cabeza: la primera referencia es directamente sobre la meningitis.
  • Bulto + cuello: increíblemente, la primera referencia que nos muestra el Dr. Google es la entrada que escribí en este blog sobre este tema!! Pero no muy abajo aparecen referencias con palabras como “tumor en el cuello”. Los médicos sabemos que un “tumor” es simplemente una masa o un “bulto”, independientemente de su origen. Pero la población general relaciona directamente la palabra “tumor”, con cáncer cuando no es necesariamente así.

Y podría seguir poniendo ejemplos de lo complicado que es buscar por Internet información médica fiable dirigida a pacientes. Todo aquel que haga este tipo de búsquedas debe tener claro que este medio tiene limitaciones que dificultan llegar a diagnósticos certeros y que es muy difícil discriminar cuánto de lo que se lee es realmente importante y confiable.

Por último, me permito hacer algunas recomendaciones:

Y como he dicho en varias de las consultas que he respondido acá: mucho cuidado con lo que leen en Internet sobre salud, incluyendo lo que escribo yo en esta página.

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4 respuestas a La consulta del Dr. Google

  1. Dr. Pagé dijo:

    Muy Buen post Lo felicito, y comparto toda su opinión al respecto, pero creo además que lo que hace una página medica confiable es cuando está respaldada por un medico activo, que ejerce su profesión activamente, disculpe la redundancia, es decir un médico que se mantiene actualizado científicamente, sin dudas las consultas por las Web nunca podrán sustituir la consulta médica, pero si a través de ella podemos orientar, educar enseñar a las personas a cuidar su salud y vivir mejor, así que no decaiga en su empeño sin dudas es un gran aporte a la sociedad. Cada día deberían ser más lo médico que se estimulen hacerlo. Saludos.

    • pedfrontera dijo:

      Muchas gracias por su comentario! hoy en día internet es indispensable como un complemento del acto médico ordinario. La veo extremadamente útil para hacer educación para la salud y también como una forma de estar más disponible para los pacientes, aunque lamentablemente sigue habiendo muchísima gente que no tiene acceso a estas herramientas. Saludos!

  2. Muy buena entrada, pero discrepo en que la acreditación HON sirva para certificar contenido de paginas web. No hay un criterio claro y estable, mírate la controversia de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Health_On_the_Net_Foundation.
    Por eso espero y deseo que WMA se ponga las pilas, porque son buena gente y son de aqui, pero especialmente tienen criterio y son más serios, a mi modo de ver.
    Un cordial saludo

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