Lactancia materna en Venezuela

Hoy está prevista en la Asamblea Nacional de Venezuela, la discusión de la reforma a la Ley de Promoción y Protección de la Lactancia Materna. La semana pasada saltó la alarma porque se dio a conocer que este martes se discutiría una reforma en dicha ley con la intención de prohibir el uso de teteros y de fórmulas lácteas. Así, de forma genérica y sin más detalles. Y en la Venezuela de hoy, cualquier tema que se discuta en la Asamblea se presta para interpretaciones políticas extremistas dependiendo del cristal con que se mire. Valga decir que desde la distancia no tengo claro quien fue el primero que utilizó el verbo “prohibir”: ¿la diputado oficialista-comunista ejecutando órdenes directas desde La Habana? ¿O sería algún medio de comunicación privado, golpista de extrema derecha, al servicio de los intereses del gran capital?
Asumo que lo que escribo a continuación puede ser muy simple, pero creo que no me equivoco si digo que para muchos afectos al gobierno, se trata de “impedir el abuso de las transnacionales en la promoción y comercialización de sus productos”. Mientras, muchos de los que adversan al gobierno, se trata de “otra coartación de la libertad individual (del derecho de una madre a decidir con qué alimentar a su bebé) y de una manera de ‘maquillar’ el desabastecimiento” de distintos productos de consumo diario en las estanterías de supermercados y farmacias, entre ellos dichas fórmulas.

Pero, ¿dónde está el ese punto medio que es tan difícil conseguir, más aún en esta Venezuela polarizada?

Ayer se publicaron en distintos medios nuevas declaraciones matizadas de la diputada que propone la reforma de la ley, entre otras cosas culpando “a la derecha” y a “los medios privados” por “tergiversar sus declaraciones” de la semana pasada.

Al parecer, no se trata más que de evitar recurrir de forma “automática” a la lactancia artificial en las unidades de neonatología (“nidos” o “retén”) tanto en los centros públicos como privados, recomendando no utilizar teteros ni fórmula de inicio en esas instancias a no ser que sea estrictamente necesario. Esto es algo que se intenta hacer en España desde hace mucho tiempo, como parte de los pasos que se deben cumplir para formar parte de la Iniciativa Hospital Amigo de los Niños. Hay muchos hospitales y centros de salud que siguen (o intentan seguir) estos preceptos. Pero sigue habiendo otros muchos que se resisten.
Si lo que se busca con la reforma de la ley es hacer cumplir lo dispuesto en el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS/UNICEF, 1981), entonces me parece positiva. Pero el uso del verbo “prohibir” está de más, tanto si vino por parte del gobierno para demostrar poder, como si vino de parte de algún medio de comunicación opositor por el simple hecho de llevar la contraria o de crear una matriz de opinión negativa.

Desde mi punto de vista como pediatra y padre de dos niños que se han criado de maravilla tomando pecho dos años cada uno, siempre apoyaré cualquier iniciativa que permita proteger e incentivar la lactancia materna. Pero esto está reñido con la imposición de medidas que impidan a una madre tomar decisiones libremente. En definitiva, el primer paso para que una lactancia materna funcione es que esa madre esté mentalizada y convencida de ello desde antes del nacimiento del niño. Y eso no se consigue con leyes ni con prohibiciones, sino con información, formación y apoyo de su entorno (familiares, pareja, agentes de salud, etc).

Para terminar, les dejo este video de la campaña de UNICEF en favor de la Lactancia Materna llevada a cabo en Venezuela:

Mañana continuaré con los recién nacidos.

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8 respuestas a Lactancia materna en Venezuela

  1. Irma dijo:

    Buenos días, me parece muy interesante esta entrada y su opinión sobre la importancia de la lactancia materna. Mi hija tiene 3 años y toma pecho, hoy en día es una niña sana y fuerte. A pesar de ello, no todo ha sido un camino de rosas, a los problemas iniciales de agarre y las grietas se unieron algunos consejos desafortunados de médicos desactualizados que se espantan cuando se encuentran con niños amamantados más allá del primer año de vida. Considero que tanto los padres como los pediatras se deberían informar y tener en cuenta al menos las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud que como ya usted ya sabe aconseja que la lactancia materna se prolongue hasta los 2 años como mínimo.

    Gracias y enhorabuena por esta iniciativa.

    • Juan Morales Hernandez dijo:

      Gracias, Irma, por tu comentario.
      Así es, a veces parece que lo más difícil es manejar el entorno, más que el hecho de poder o no poder amamantar (en teoría, toda madre podría hacerlo). No es fácil hacer oídos sordos ante los múltiples “consejos” o “advertencias” de todo aquel que piensa que puede opinar acerca de la crianza de un hijo. Yo soy de la opinión que un hijo. Mi postura como pediatra es clara: no debo meterme en eso, simplemente apoyar a que unos padres críen a su hijo de la manera que mejor sepan y puedan. A pesar de que siempre preferiré que los bebés que atiendo sean alimentados con leche materna, no puedo ni debo criticar a quienes elijan otra opción. Se puede aconsejar, pero al final de cuentas lamentablemente muchos de esos consejos estarán sesgados por la costumbre, creencias, cultura, etc.
      Saludos!

  2. yanny dijo:

    Opinion totalmente compartida. Estilo para mi desconocido pero de verdad aplaudidom Faceta descubierta con sorpresa…y alabada.

  3. Adriana Navea dijo:

    Excelente editorial. Un punto de vista medio que tanta falta nos hace a lo Vnezolanos.

    Gracias!

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