Leyendas pediátricas: El Niño tiene paperas, se tiene que quedar en reposo para que no se le bajen a los testículos

A mi me dio paperas a los 6-7 años. Me acuerdo perfectamente porque estuve una semana en la cama “para que no se me bajaran a las bolitas”.

La parotiditis epidémica o paperas es una infección viral que afecta a las glándulas parótidas, localizadas a ambos lados de la cara un poco por detrás de la zona de las mejillas.
Hasta hace algunas décadas se presentaba en la mayoría de la población infantil pero actualmente es poco frecuente debido a que se ha generalizado la administración de la vacuna triple vírica, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis. Sigue siendo una infección típica de la infancia (predominio en niños de 5 a 10 años) aunque puede afectar ocasionalmente a algún adolescente o adulto.
Casi una tercera parte de los casos pasan desapercibidos y no presentan síntomas. En otros casos, tras un período de incubación de aproximadamente 2 semanas aparecen malestar general, fiebre (no siempre) y dolor de cabeza. Dos o tres días después se produce la inflamación de las parótidas, que se manifiesta clínicamente por hinchazón dolorosa a los lados de la cara, en la zona de las mejillas y llegando hasta un poco por debajo del lóbulo de las orejas.

Paperas
Como ocurre en este tipo de infecciones, la evolución natural es hacia la resolución espontánea en plazo de aproximadamente una semana. No tiene un tratamiento específico, por lo que sólo es necesario el control de los síntomas. Una vez que se ha pasado de forma natural se produce inmunidad de por vida contra el paramixovirus.

Ante la sospecha de parotiditis, se recomienda el aislamiento del paciente debido a que es muy contagiosa a través del contacto con saliva y secreciones respiratorias.
Por otra parte, la medida preventiva más eficaz es la vacuna triple vírica, cuyo uso se generalizó en España desde 1982 y que aquí colocamos según el calendario vacunal vigente, a los 12 meses la primera dosis y a los 3 años el refuerzo. Aún así, siempre existirá la posibilidad de que surjan brotes ya que la vacuna no es 100% efectiva (como toda vacuna, esta también tiene un pequeño margen de fallos) y no se vacuna el 100% de la población.
La importancia de prevenir la parotiditis epidémica se basa en evitar su propagación y posibles complicaciones.
Entre estas complicaciones está la orquitis, que significa literalmente “inflamación de los testículos”. Es una complicación muy poco frecuente en la infancia, pero que puede aparecer en un porcentaje importante de los adolescentes o adultos varones que presentan parotiditis. Aunque también se resuelve espontáneamente en pocos días, la orquitis conlleva un riesgo de esterilidad.
Lo que no es cierto es que se pueda prevenir haciendo un reposo absoluto. El cuadro inicial se resuelve en aproximadamente una semana, pero la orquitis comienza a manifestarse más tarde, a partir de las dos semanas, cuando aparece de nuevo malestar general, fiebre, dolor abdominal y en la zona de la ingle o testículos.
Otras complicaciones menos frecuentes: 1) ooforitis en la mujer (inflamación de ovarios) que no se relaciona con infertilidad; 2) meningitis o encefalitis; 3) nefritis (inflamación de un riñón); 4) artritis (inflamación de articulaciones); 5) pancreatitis (inflamación del páncreas).

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