Internet: múltiples beneficios… …y también riesgos

En la actualidad para buena parte de la población es impensable vivir sin acceso a internet. Gracias a la red disfrutamos de ventajas como obtener rápidamente información sobre cualquier cosa que se nos ocurra, establecer relaciones sociales conociendo a personas que podrían vivir en lugares muy distantes al nuestro, pasar ratos de ocio, obtener y ofrecer servicios, etc.

Web Browsing Flurry

Sin embargo, el acceso fácil y sin límites a tanta información y contenido en ocasiones puede suponer un riesgo, especialmente importante en menores de edad. Este uso sin control nos expone a problemas como:

  1. Posibilidad (riesgo) de divulgar información personal.
  2. Ser víctima de fraudes informáticos o estafas on-line.
  3. Fácil acceso a contenidos inapropiados: pornográfico, apología de la violencia, racismo, xenofobia, etc.
  4. Contactar con personas que tengan malas intenciones: extorsión, chantaje, cyberbulling, grooming.
  5. Aislamiento social o adicción a juegos en línea, juegos de azar o redes sociales.
  6. Daño para nuestros equipos por descarga de virus o malware.

Ante esta realidad, somos los padres quienes tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros hijos un uso seguro de las nuevas tecnologías. Para ello es indispensable que conozcamos y estemos familiarizados con el funcionamiento de internet, su terminología, acceso, ventajas, desventajas, ya que es muy difícil establecer este control si no conocemos al enemigo. A fin de cuentas la idea no es prohibir, sino tener una base que nos ayude a aconsejarlos en un entorno de confianza.

Es fundamental que nuestros hijos (principalmente escolares y adolescentes) tengan claro que:

  • Internet tiene beneficios incuestionables, pero también tiene riesgos.
  • No se pueden relacionar con personas que no formen parte de su entorno familiar o social.
  • No es conveniente que publiquen en redes sociales fotos, videos o datos personales que puedan ser vistos por cualquier persona.
  • Deben rechazar cualquier posibilidad de obtener dinero “fácil” o cualquier tipo de transacción económica sin la debida supervisión de sus padres.

Y como padres, nuestra responsabilidad pasa por:

  • Establecer normas sobre el uso de las TIC, priorizando el cumplimiento de deberes y tareas escolares. Asimismo, marcar claramente los límites de tiempo y horarios de su uso para labores no académicas.
  • En la medida de lo posible, colocar los dispositivos conectados a internet en un lugar común de nuestra casa, a fin de supervisar su uso.
  • Conocer de qué manera podemos controlar los contenidos a los que tienen acceso.
  • Si nuestro hijo es adolescente es más difícil supervisar sin producir en él una sensación de sobreprotección. Entonces es fundamental que haya confianza y buena comunicación, siendo receptivos ante cualquier duda o problema que tenga en relación con el uso de las TIC.

Por último, es de mucho interés conocer los consejos de seguridad en línea que ofrece la Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía. 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Blog y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.