El médico de mi hijo

Siempre hay una excusa para no escribir: falta de tiempo, falta de ganas, falta de ideas y, últimamente, dificultades en el acceso a internet. Éstas últimas por suerte parece que se han resuelto. Parece mentira hasta qué punto se puede alterar nuestra rutina cuando nos falla el ADSL o el WiFi.

 

Hoy me trae de vuelta algo que me parece motivo suficiente para romper este silencio: quiero hablar brevemente de Jesús Martínez.

20140504-121422.jpgJesús es un pediatra cincuentón que ejerce en un pueblo-ciudad localizado/a en la periferia de Madrid (para mi, que vivo en una isla de 8000 habitantes ese “pueblo” sería el equivalente a Manhattan). Nos conocimos virtualmente hace casi 4 años porque formamos parte de esa casta, en su momento cada vez más amplia, de frikis que tenían blogs de temática pediátrica. Yo comentando en su casa, él comentando en la mía, ambos comentando en otras, etc.
A finales de 2011, según él cuenta tomando como referencia un grupo sobre lectura y otro sobre thermomix, se le ocurrió crear su grupo de Facebook, El medic@ de mi hijo, del que he hablado aquí en otras ocasiones y cuyo enlace lo encuentras en la barra lateral derecha.
No voy a decir aquí que ese grupo, con más de 20000 seguidores que han llegado hasta ahí de forma espontánea en un goteo incesante cada día (también hay gente que ha salido huyendo de ahí, todo hay que decirlo) es una referencia de la pediatría de habla hispana, ofreciendo a padres y representantes consejos sobre educación para la salud infantil. Dije que no lo iba a decir, pero lo dije. Y en ocasiones, en situaciones concretas que se han presentado, el grupo ha ido un paso más allá en su labor. Pero eso sí es verdad que no lo voy a decir. Por otra parte, ha participado junto con otros colegas, en proyectos que unen pediatría con nuevas tecnologías, como por ejemplo PediaTIC y PediaClic.

 

Del éxito incuestionable de ese grupo, germina la semilla de la que hace algo más de un mes nació su opera prima: El médico de mi hijo, en versión libro.  Sobre esta obra, apenas he leído las primeras páginas, así que ahora mismo no puedo opinar sobre su contenido porque no lo conozco en profundidad. Pero desde el prólogo deja claro que no se trata de un manual de pediatría donde te dirá lo que tienes que hacer con tu hijo en las distintas circunstancias que se pueden presentar. Al contrario, es un esfuerzo cuya intención es devolver a los padres la autoridad y responsabilidad en la toma de decisiones relacionadas con los cuidados básicos en la salud de su hijo. Esa autoridad que parecen haber perdido a manos de el profesional (pediatra, maestro/a, psicólogo infantil, matrona o “cualquiera que se cuelgue un galón en la solapa” ).

 

Casi 4 años después Jesús y yo nos conocimos en persona aprovechando una visita relámpago que hice a Madrid. Y allí me habló del inminente lanzamiento de su libro, que vio la luz a principios de abril y el cual por fin, después de un largo camino, llegó hasta el rincón más occidental de Europa. Desde aquí le agradezco por el envío y por  la oportunidad de formar parte de esto. Mucho éxito en esta aventura!!

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2 respuestas a El médico de mi hijo

  1. carlos dijo:

    muy buenas noches dr nuevamente le vuelvo hacer una consulta ya que sus respuestas me han servido de muchaq ayuda ,,,, hay estoy realmente preocupado sabe que mi hijo hace dos semanas que no quiere comer solo toma liquidos , no tiene tos ni gripe hace berrinches y aun como le consulte antes se pega mucho en la cara e notado que a bajado de peso estamos desesperados mi hijo tiene 2 años 4 meses no sabemos que hacer,, es desesperante verlo como se pega en la cara ,,,, a
    espero su pronta respuesta muchisimas gracias

    • Juan Morales Hernandez dijo:

      Hola Carlos,
      Pues ya me comentas algo que no parece ser tan normal. Me explico, un niño puede pasar por periodos en los que come menos, rechaza algunos alimentos, etc. Peo suelen ser situaciones transitorias. El hecho de que esté bajando peso ya requeriría, como mínimo, una evaluación por parte de su pediatra porque sería necesario ver si existe algún problema (¿quizá a nivel digestivo?) que justifique esta pérdida tanto de peso como de apetito.
      A veces, ciertos problemas en la absorción de alimentos llevan a una pérdida de peso, mala nutrición e incluso afectan la conducta del niño.
      No quiero ni mucho menos asomar que realmente haya un problema, pero es claro que ante lo que dices que ocurre a tu niño, Es necesaria una evaluación detallada.
      Saludos y que vaya bien.

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